ito #1: Si quieres perder peso sólo tienes que hacer aeróbicos.
Realidad: El ejercicio aeróbico es importante y debe ser parte importante dentro de un programa de ejercicios, pero si se quiere redefinir el cuerpo, ganar tono muscular e impactar el metabolismo a mediano y a largo plazo, hay que hacer pesas y con un peso en donde cada repetición cuente. Por cada libra adicional de masa muscular se pueden quemar más de 50 calorías adicionales a lo que el metabolismo utiliza en reposo. El músculo es una unidad de consumo de calorías, entre mas proporción tengamos en comparación a la grasa corporal, mayor calorías quemaremos tanto en reposo como en actividad.
Mito#2: Hay que pasar hambre para bajar de peso o hay que eliminar algún macro nutriente (carbohidratos, proteínas y/o grasas).
Realidad: Hay que comer para bajar de peso. El problema está en la calidad y en el tamaño de las porciones. Para mantener un metabolismo activo y mayor control de nuestras decisiones, debemos de comer cada cuatro horas y no omitir ningún macronutriente. Igualmente, hay que pensar en porciones reducidas y el hecho de saber que dentro de pocas horas vamos a tener otra comida, ayuda a regular el tamaño de los servicios.
El secreto para ser constantes y no dejar de hacer ejercicios
Tener metas específicas, claras, concretas y a corto-mediano plazo. Pequeños objetivos que impliquen un reto, pero que sea alcanzables. No es lo mismo decir quiero tener el cuerpo como X persona, que decir me voy a proponer esta semana a hacer 20 minutos de pesas tres veces, o esta semana voy a incrementar mi actividad cardiovascular en 10 minutos. Adicionalmente, hay que tener un plan también claro y definido que nos permita lograr ese objetivo. Si vas al gimnasio y no sabes lo que tienes que hacer ni lo que vas a hacer, no vas a ver los resultados deseados y eso te desmotivará, lo que hará perder el interés y entrar en ese ciclo de dejarlo todo.
El error más común a la hora de hacer ejercicios
Hacer siempre lo mismo. La gente utiliza el mismo equipo cardiovascular, entrena a la misma intensidad, por igual tiempo, usa el mismo peso y hace los mismos ejercicios. Si no cambiamos alguna de estas variables cada tres semanas, no se continuarán viendo resultados, lo que hará perder la motivación.